Derrida: La máquina y el acontecimiento

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¿Podremos un día, y con un solo movimiento, ensamblar un pensamiento del acontecimiento con el pensamiento de la máquina? iPodremos pensar, lo que se llama pensar, de una sola y misma vez, tanto lo que sucede (a esto se lo denomina un acontecimiento) como, por otra parte, la programación calculable de una repetición automática (a esto se lo denomina una máquina)?

Sería preciso, pues, en el porvenir (pero no habrá porvenir más que bajo esta condición) pensar tanto el acontecimiento como la máquina como dos conceptos compatibles, incluso indisociables. Hoy nos parecen antinómicos. Antinómicos porque se considera que lo que sucede debería conservar cierta singularidad no programable, por consiguiente; incalculable. Se considera que un acontecimiento digno de ese nombre debería no ceder o no reducirse a la repetición. Para responder a su nombre de acontecimiento, el acontecimiento debería sobre todo acontecer a alguien, en todo caso a alguien vivo que resultase afectado pot ello, consciente o inconscientemente. No hay acontecimiento sin experiencia (y eso es, en el fondo, lo que quiere decir «experiencia»), sin experiencia, consciente o inconsciente, humana o no, de lo que le sucede a algo que está vivo.

About Carlos de Landa Acosta

ensayista, traductor y artista digital
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