Odiseo a Telémaco (Joseph Brodsky)

KRONOS Y AIÓN

Querido Telémaco,
la guerra de Troya
terminó; Olvidé el vencedor
pero han de ser los griegos, pues sólo ellos dejarían
tantos muertos lejos de su patria.
Mas el camino de vuelta a casa me ha sido muy largo.
Mientras allá perdíamos el tiempo, el viejo Poseidón,
así parece, extendía y alargaba el espacio.

No sé dónde estoy o qué lugar
puede ser éste. Parecería una isla cualquiera, sucia,
con arbustos, tumultos y grandes cerdos gruñendo.
Un jardín rebosante de maleza; una reina o alguien más. 
Hierbas e inmensas rocas… Telémaco, hijo mío!
cuando viajas duante tanto tiempo todas las islas
lucen iguales. Y la cabeza se aturde, contando las olas; y los ojos lloran, turbios de horizonte, y la carne del agua inunda los oídos.
Ya no recuerdo el final de la guerra;
incluso tu edad, ya no la recuerdo.

Hazte fuerte, Telémaco mío, crece.
Sólos los dioses saben si…

Ver la entrada original 58 palabras más

Anuncios

About Carlos de Landa Acosta

ensayista, traductor y artista digital
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s